YO SOY EL DESIERTO

Dicen que soy el desierto tratando de sugerir que estoy muerto. De mi no brotan ningún
árbol que glorifique en una flor un árbol. Si supieran que tengo los fantasmas de selvas
que sobre mí habitaron, si supieran que tengo las imágenes de ejércitos que pasaron y
se volvieron arena.

Ningún arbusto que posea un fruto que toca el marco de lo supernatural. Sobre mí pasan
cóndores que intentaron en vano que devoran cuerpos en los pueblos rebeldes. Dicen
que los hombres de bronce los hipnotizaron para tales destinos.

Sobre mi pasan nubes que vienen del trópico;  sus vientos traen pajaros multicolores,
mariposas que echan polvo sobre mis arenas en un vano intento de formar un ala o una
hoja.

Desierto no soy, si tal palabra significa tener todo lo muerto. El hombre que busca la
poesía camina sobre buscando el polvo de sus parientes asesinados. Pero es muy
temprano. Primero el rió compasionado se lleva el polvo al mar, el mar hace un canto con
ellos, los agrega al acorde de innumerables multitudes, después el polvo es arrojado
sobre mi por el viento de los Muertos, un viento que inventaron los hombres porque
ninguno de los demás muertos quiere tal profesión.

Por eso mi volvo aun esta vive. El hombre lo deja en sus manos y algo va a suceder.
Puede ser una mujer que murió junto al río dando nacer al hijo que ella no ama, puede
ser un hombre que prendió fuego a su existencia al regalarse un balazo en la cabeza,
puede ser un niño que busca su futuro entre las profecías de los espíritus en el
cementerio de sus antepasados.

Soy el desierto, camina sobre mi con la mente desnuda de mundo, ven a mi enamorado
de un alma que te hará ser mas y por eso seguirás esta senda hasta el fin fijado por el
Cuento que vas descubriendo.





DICE EL DESIERTO
Dice la Amapola



                              DICE LA AMAPOLA


Yo soy la amapola que brota después que cae  la lagrima de la mujer enamorada. Yo no soy mas que la
expresión de un pensamiento brotado como un fruto de un sentimiento: me quieren porque me quieren,
no existen formas de saberlo.

Este era un páramo triste porque en el se fugo del mundo un poeta. Primero escribió un poema en la
tierra con el lápiz de su dedo, escribió una carta al enemigo que lo venció, y un sonido de trueno herido
precedió su escapar de este mundo.

Ahora esta prohibido despegar de este lugar. Se puede despegar a un sueno o un acto de amor.
Prefiero que caigan en el lagrimas de gozo para que me hermanen mas amapolas.

Caí de unos ojos húmedos de gozo. Él saberse amada la hacia sentirse más porque el amor entra por
los poros, fluye por la carne y al final pone su altar en el alma, para quedarse por la eternidad,
esparcido en cien formas de amar, mil maneras de tocar ese acorde mágico.

Paso de un día de no-ser-amada a ser-amada y la lluvia del gozo inundo las orillas de todo su cuerpo.
Hicieron el amor a orillas del río porque fue el río el cual le contó a ella que nunca  sé morira; Volvería al
mar a devolver las arenas, una ola la llevaría a conocer el mundo marino, subiría su polvo al aire por un
viento que lo dejara en el desierto. Ahí esperara a que una idea de cómo ser vuelva a llamarla a
despertar. La muerte es un sueno dicen que dura hasta que hay que ser mas de nuevo.

Yo soy la expresión de un pensamiento de amor.  También lo son las otras flores que un día llenaran
este páramo, trayéndolo de vuelta a la vida. No me corten o pongan en el pelo. Así moriré. Mejor
quedarme aquí siendo la lagrima de una mujer enamorada.




juan tauler

Oct 01, 2001
LA CASCADA DE LAS IDEAS