D i s t a n c i a


A orillas del mar repito tú nombre
como lo pronuncié una tarde de invierno.
Un gozo dormido se enciende en mi pecho,
y apagarlo quiere el soplo del Tiempo.


Ante que tu dispersarás  el silencio
yo buscaba dentro de mí la alegría,
no sabiendo que ella es cual citara
que otra mano debe tañir conmigo.


Nos encontramos un día,
Nos palpamos, inciertos.
Porque primero nos buscamos
entre los seres inventados del ensueño.


A orillas del mar pronuncio tu nombre,
sin ti ahora soy cual arpegio incompleto,
mas el mar besa mis pies y me dice
que  dentro de ti aun yo camino.