Page Title
        Edad de los repasos



Algún día en la edad de los repasos
me quedare junto al río de lo que fue.
Veré imágenes que mis ojos asombraron
o sombras de los sueños que no hice ser.


Será el espejo amarillo del recuerdo
en donde lo que fui contemplare
o aquel oscuro rincón del alma
en donde guardo imágenes amargas.


Veré una casa sumida en el silencio
en donde sin consulta vine a nacer,
o un bosque, maestro de mis primeros años
que me dijo; aspira, toca y ve.


Pasara la juventud con su rosada copa,
rompiendo el orden, celebrando lo rebelde.
Pasara la madurez, firme y reconciliadora,
sin nostalgias por lo que fue ayer.


Y seguirá el río, por su incambiable curso,
y yo mi caminar hacia aquel mar lejano.
Y si, cuando muerto se me pidiera volver,
no negaría la ofrenda de otra ves nacer.     










Recuperación del ensueño             



  Amigo que en la verde infancia
  fuiste rey de tu mundo interior
  apártate de las cosas de medida exacta,
  camina dentro de ti y vuelve a soñar.



  Será siempre la alegría una visitante
  que tañe las cuerdas de tu alma y se va?
  Suena que ella será como una amante
  que viene, alumbra y se quedara.


  Tú que labraste quimeras y esperanzas,
  trizadas por el temblar de lo Real
  ponte ante los ojos la gema del asombro
  y embellece de fantasía la fría realidad.
            

 Suena algún día veras, viviente, palpable,
 ese ideal que en tu juventud te impulso,
 esa pasión que en su ausencia habrá vacío
 o espina hasta que la hagas realidad.



















       
      Tu importancia



No eres una estrella
  que en la luz deslumbra
o tus palabras un lámpara
  en el amanecer de una tristeza;
pero por ser humano, simplemente,
  tu arpegio escribirás
a la Pauta incompleta del Universo.


Tu nombre no es repetido
  como un eco en los salones
pero porque amaste un poco más
  y tu caridad no das a migajas
ante ti
   con su ramo
         de maravillas
             se arrodilla
                       el firmamento.








Pasar de una edad


Porque suenas aun en la juventud temprana  
y sus días ebrios de eternidad
cuando el mundo era misterioso
y las cosas parecían llenas de verdad?


Entonces por el cristal del ensueño
nos era diáfana la realidad.
El corazón vibraba en ideales.
El mundo íbamos a cambiar.


Mas un día golpea la dura realidad,
Su puno rompiendo el cristal.
Y ahora ya no veo al mundo
Como lo ve el rocío: lleno de luz primordial.

               
               Suena que cada día es una ofrenda,
               Tú agregas tu gema a esta realidad.
               Aunque sientas que un poco de tu polvo
               Vas dejando al caminar.



       Ser más
       



Para ser más no necesito
mil cosas con mi nombre
solo que mis palabras sean lumbre
A un alma que se busca.


Que mi mano vaya al encuentro
de una mano ensimismada,
mis ojos vean en cada alma
un  paisaje que invita al caminante.


Para ser más no necesito
el oro que se oxida de la fama,
solo beber la palabra que me crece
del Dios humilde que se hizo hombre.