Decir del mar


Yo soy el mar que canta
desde la infancia de la Tierra.
He visto el nacer de las eras
y el lento envejecer del Tiempo.


En mis praderas azules
desatan sus furias los vientos.
Por mis orillas caminan crepusculos
con sus coronas de fuego.


Poseo los rios que volvieron
despues de errar por el planeta.
Mis aguas guardan el polvo de seres
que tuvieron su esplendor y cayeron.

Mas hoy sentí un gozo más profundo
que el ser antiguo e inmenso:
ví a un hombre sentado en la arena;
su alma virtiendose cual arroyo en las aguas.



De su alma ascendía un himno,
que agradecía por haber nacido:
Gracias por temblar en el oleaje de la vida,
y poder caminar al otro lado del Vacio.