Mis hermanos


Se fueron por las calles del Tiempo,
cada uno buscando su visión del alma.
A un pueblo que disolvió la niebla,
o un país que les dió un nombre nuevo.


Aveces surge un recuerdo olvidado
como una carta que llega tardía;
repito cada nombre y cada uno
es hermoso como el sonido de la lluvia.



Quizás nos encontraremos un día
en los andenes de los trenes sin retorno.
Tu me contaras de paises extraños,
preguntaras sobre este o aquel amigo.


Y trataremos de capturar en un instante
todo el tiempo que estuvimos separados.
Sonará la sirena, y nos despediremos
no sabiendo si será para siempre.