Mi árbol
Amigo árbol que habitas en mi patio,
nada puedes ofrecer a las abejas.
No eres fuente de aroma en la primavera,
o en tí hacen puerto los pájaros.
Te azotó el invierno con su látigo de frios,
y yo no amende tu traje verde y roto,
o te dí la lumbre de mi asombro
que tambien inspira a crecer el brote.
Recuerdo los veranos tempestuosos
cuando tus hojas parecían tomar vuelo,
o derrochabas tus temperas en el aire
en el esplendor del otoño moribundo
Cuando tristezas nublaban mi mente,
t ú enviabas aromas a mi ventana.
O bajo tu sombra descubría consuelo,
que disolvía oscuros pensamientos.
Alreedor de tí cavaré una zanja
despertare los minerales dormidos,
y quizás otra ves florecera el verde
y tu rumor otra ves bendecira el viento.