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Senda equivocada
Tengo en mis manos
un sueño muerto
sus alas truncadas
helándome el pecho.
Lo halle buscando
mi propio canto
para poder decir:
este es mi arpegio
en la Pauta de los Hechos.
En sus alas fui
a regiones inesperadas,
pero el viajaba a un país distinto.
Sigue tu emigrar.
Yo soy para ti tierra extraña.
Sin retorno
Volverá fiel la muerte
a desgranar mi ser un poco mas,
volverá la flor que inverno en la tierra
o el mar que se fue por los ríos a cantar.
Volverá la gente en sus domingos
a sus templos de cristal
buscando la Brisa que avive esa llama
que se amenaza apagar,
- cual incienso sin fragancia
a lo alto subirán muchos rezos,
la oración de las campanas
golpeando un Cielo de Metal -
Más tú en el campo frío,
- un pedazo de tierra más,
un nombre herido en la piedra -
tú nunca volverás.
Riqueza
Me dices; soy pobre como la hierba
de un campo olvidado por la lluvia.
Tengo la lumbre de quien me ama hoy día
y una cama con su otra mitad fría.
Yo te digo, tuya es la flor labrada en armonía,
o los pájaros que recrean el canto.
Tuya la bendición de estar viva y elegir
entre las sombras la claridad escondida.
Me dices: mío son los recuerdos amargos
que no hace mustio el Tiempo.
Mío el dolor del no haber sido
quien se quedo en infancia adentro.
Sombras
Caigo dentro de mi alma
una noche de estupor
y confronto la sombras
de los sueños que no he dado ser.
Ideales que motivaron mi juventud
son ecos de una época antigua,
Iba a marchar con banderas al aire
y todo fue una vana ilusión.
Soy un hombre que lleva
una sepultura en el corazón,
como pesa lo increado
como entierra su pala los fracasos,
los ideales que no hice ser.
Los sueños increados me dicen:
Aun hay tiempo, porque mira,
hasta que veamos la luz
te herirá un vacío en el alma.
Me rió, y, al caminar, mis pies
se manchan en los despojos
de verdades que creí firmes y hondas,
aspiraciones fundadas en la arena.
Cerca de la muerte
Siento la vida cual un capullo
que al vivir solo un pétalo abrimos.
El mundo no empieza a relatar su Cuento,
Y antes que termine, nos dormimos.
No poder multiplicar los sentidos
para coger a la realidad más entera.
Tanto que sentir y no hay tiempo,
Tanto que amar y solo basta
Una pasión a rebalsar el alma.
Siento la Tierra como un vasto poema
y apenas tiempo para leer algunos versos.
Cada forma refleja una idea
En un lenguaje que desconozco.
Una hoja en mi mano es un verso,
El rumor de una abeja un arpegio.
Y una tarde postergada se apagan las luces,
Celoso de ser amado mucho el mundo se calla,
Y nos castiga con su silencio.
Consolación
En el fondo del recuerdo
guardo la imagen de un bosque
en donde un viento sin edad
tañe su antiguo laúd de hojas.
Cuando huir quiero del mundo,
sus caricias materiales
sus ansias que me dejan vacío,
cierro los ojos y por el camino.
Hay también una fuente,
fuera del tiempo y el espacio,
en donde guardo las palabras
que quienes he amado.
Si una frase amarga hiere
o voces negras quieren apagarme,
desciendo a depurarme
en el rocío de esas palabras.