Visita al cementerio


No vienes a besar mis labios helados
ahora que me cubre la nieve del olvido.
Te paras ante mi destierro y te ríes de mis
sueños.
Te aseguro: cómplices también, los devoraron
los gusanos.

Porque esta lapida heriste con mi nombre,
cuando de tus labios borraste su sonido?
Crees que el viento me golpea con su látigo?
Tras tu mascara de santa, tú no pudiste
hacerlo. ???

Juraste amarme, pero yo era un peregrino
en tu alma enamorada de si misma.
Pronto descubrí tu pérfido juego
y me arrojaste al olvido.