Intimo refugio
Aunque los sonidos del mundo golpeen
alreedor de mi como un viento agrio
entrar no pueden a mi hondo cuarto,
tabernaculo de carne, intimo refugio.
Bajo la lumbre del silencio en el contemplo
imagenes que ennoblecen el recuerdo,
o intento descubrirme a mi mismo
cual mirar tras un nublado vidrio.
Recuerdo un sol dibujado por la tarde,
el recitar de las hojas en el bosque.
O es una sonrisa que halle en el camino,
como una flor en un campo de tristesas.
Aveces golpea su puerta un amor antiguo
o la mano hesitante de un amigo ido,
saco entonces el mejor mantel, la magia de un vino
y caminamos por los senderos del recuerdo,
recojiendo imagenes y viviendo lo que fuimos.
Mas aveces, buscando el silensio, emergen
las acusaciones, como espinas, de mis vicios,
o los monstruos que engendraron mis pecados,
entonces musica son los sonidos del mundo.