Niño paralitico



Yo era una rama a la luz cerrada,
con su fruto diferente escondido.
Creía que mis palábras y mis actos
nada pueden agregar a los días.


Junto a mi fluía el mundo
cual arroyo que no quería disturbar.
Me decia: yo soy una hoja al viento,
una onda sin curso en el immenso oceano.


Entonces ví a un niño en su silla.
Sus ojos vacios, su cuerpo contorsido.
¿Oirá el la musica de su risa
o acariciarán sus pies la hierba?


Dejaré de ser caminante immovil
que se aprovecha del día, compra asombros.
Devolveré la ofrenda de estar vivo.
Brotaré para otros mi único fruto.