Perdido esplendor




Solitario en la desolada pampa
ya no tiene el árbol su antiguo aplomo.
En sus ramas apagadas un viento canta
las coplas tristes de los solos.


Su arrugado tronco cubierto de musgo,
su debil sombra en el crepusculo,
¿quién recuerda cuando estallaba en verde,
o zumbaba de rumores en el verano ?


Ya no es puerto de aves emigrantes
que hacían puerto en sus ramas.
O vuelven mercaderes alados
por sus rutas de fragancias.


A su pecho de madera acerco mi oido
y escucho rumor de alas y rios lejanos,
jovenes vientos subiendo del artico,
apedreando truenos los relampagos.


Caerá la lluvia como un látigo.
Romperá el viento sus huesos blancos.
Mas antes caer, como un espejismo,
su antiguo esplendor aparecerá en la pampa.