Mujer de arena


Vengo al mar que de ti me recuerda.
Su rumor como tu voz llena de misterio
Sus dunas suaves como tu cuerpo,
su arenas como tu ser, en movimiento.


Quise definirte cual si fueses un objeto
mas eras intocable como el viento.
Quise cogerte en mi red de asombros
y huías como el agua fluyendo.


Veo de pronto agitarse las arenas,
tornado diminuto a orillas de la espuma
y un grano es subido a otro grano;
Escultor invisible forman pies y manos,
ojos como verdes gemas, caderas como
dunas,
y surges tú, mujer de arena.


El rumor de mar es tu voz que me acusa
por querer hacerte en quien no eras.
Puse palabras en tu boca. Te enlace en
cadenas.
Y una noche no sabes quien te mira en el
espejo
y huyes de tu ser extraño al abismo del
silencio.

Ruego que me perdones por no amarte
como eras.
Mis dedos tocan tus labios. Eres carne.
Beso tu cuello, tus manos; mas cada beso
te va disolviendo y al llegar a tus pies
me arrodillo a tocarlos  y te disuelves.