Quebrar

El filo de la palabra
Corto la rosa imaginada.
Voló en el aire sin darse cuenta
Que heriría la armonía creada.

Cierto, no hubo sangre,
Solo un roció de luz apagada
Que entro al alma
Y oscureció un poco el alma.

Es cierto, los que se aman se echan
Púas, filos, espadas, sin darse cuenta
Del rencor secreto que ellas empuñan.
Se perdonan, más como parar esas
Palabras entes que tomen vuelo?

Una rosa herida por una palabra.
Una alma que medita el sueno creado.
Otra que ora y se arrodilla ante la
sombra
De lo que no queremos ser y somos.